Se trata de una NUEVA LEY que incorpora la Directiva 2003/122/EURATOM, estableciendo un marco regulador para el control de fuentes radiactivas selladas de alta actividad y fuentes huérfanas, con el objetivo de proteger a los trabajadores y al público de la exposición a radiaciones ionizantes. La ley impone obligaciones a los poseedores de estas fuentes, como llevar un registro detallado y realizar pruebas periódicas de hermeticidad, así como la formación adecuada para el manejo seguro de las mismas. Además, se definen las responsabilidades de supervisión por parte del Consejo de Seguridad Nuclear y se especifican normas sobre la identificación y marcado de fuentes. Se derogan ciertas normativas anteriores como el artículo 6 sobre seguridad física y el artículo 11 sobre fuentes huérfanas, además de estipular reglas específicas para las fuentes comercializadas antes del 31 de diciembre de 2005, que quedan exentas de ciertas regulaciones hasta su fecha límite. Esta ley se completa con disposiciones que garantizan la seguridad del personal expuesto y prevén sanciones por infracciones a lo estipulado.
BOE-A-2006-3445