La ley sancionada por el Rey Juan Carlos I establece un nuevo marco jurídico para la atención a personas en situación de dependencia, promoviendo su autonomía personal a través de la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). Reconoce la creciente necesidad de atención a esta población, principalmente personas mayores y con discapacidades, y garantiza derechos y servicios básicos que deben ser accesibles y equitativos en todo el país. Esta ley incluye la regulación de las prestaciones, los niveles de protección y la financiación del sistema, al tiempo que establece procedimientos de valoración y un catálogo de servicios. Asimismo, enfatiza la calidad de atención, la formación de profesionales y la evaluación continua de servicios, cubriendo infracciones y sanciones por incumplimientos. Modifica leyes existentes, como el Real Decreto Legislativo 3/2004 sobre el Impuesto sobre la Renta, y se aplicará progresivamente hasta 2015, asegurando medidas de protección a la persona y su entorno.
BOE-A-2006-21990